martes, 27 de diciembre de 2011

Desde Puerto Rico

El pasado 10 de diciembre se cumplieron 100 años del primer juego sin hits ni carreras lanzado en Puerto Rico.  El autor fue el ponceño Francisco “Paquito” Montaner.
El béisbol boricua tenía apenas 13 años de actividad organizada.  El derecho Montaner, quien nació el 16 de agosto de 1894, tenía 17 años de edad y ya era uno de los colosos de la loma, junto a Manuel “El Indio” Mutis y Lorenzo Roque, entre otros.  Había comenzado su carrera en el 1910 y también se había destacado en el tiro de la pesa.
El escenario fue el Parque Atlético Escolar de Ponce (conocido después como el Parque Charles H. Terry), construido en 1910.
Los ponceños se midieron por segunda ocasión a la novena Aguirre de Guayama.  El día anterior habían ganado 3 a 2 y buscaban rematar a los guayameses.
Montaner estuvo colosal al ganar 10 a 0; no permitió incogibles, dio cuatro bases por bolas y ponchó a 12.  Su receptor fue Cayetano Pou.
Durante su exitosa carrera durante el periodo de 1910 al 1924, Montaner se ganó a los mejores equipos locales y del exterior que visitaron a Puerto Rico.  Los periodistas de aquella época lo llamaban el "hacedor de ceros" ya que casi a todos los dejaba sin anotar.
El otro centenario es el natalicio de Joshua Gibson.  Nacido el 21 de diciembre de 1911 en Buena Vista Georgia, el corpulento receptor se hizo famoso por sus larguísimos batazos, que conectó por el Caribe y los Estados Unidos.
Gibson vino por primera vez a Puerto Rico en el 1934 con las Estrellas de Ramírez.  Cobraba $12 semanales, el sueldo más alto de la novena.  Regresó en  1936 como dirigente-receptor de los Brooklyn Eagles.
En 1939, Gibson debutó en la Liga de Béisbol Semiprofesional de Puerto Rico con los Cangrejeros de Santurce.  Pedrín Zorrilla, dueño de la nueva novena,  tenía gran amistad con él y lo contrató como refuerzo junto a Dick Seay y Billy Byrd.
La temporada fue una lucha por el título de bateo entre Gibson (.380) y Perucho Cepeda (.383).  No obstante, Gibson impidió que Cepeda se adjudicara la triple corona de bateo al llegar primero en jonrones (6), uno más que Cepeda. En carreras empujadas, Cepeda fue un claro líder con 58 mientras Gibson impulsó 28.
Zorrilla repitió a Gibson en el 1941-42 y esta vez el corpulento receptor se llevó la corona de bateo con el astronómico promedio de .480, producto de 59 imparables en 123 turnos.  Esa marca de bateo es la más alta registrada en el béisbol de Puerto Rico al igual que su promedio de "slugging" que fue de .959  Además, Gibson fue líder en cuadrangulares con 13 y llegó segundo en carreras empujadas (43), perdiendo la oportunidad de convertirse en el primer triple coronado de nuestro béisbol.
Con el advenimiento de la Segunda Guerra Mundial, Puerto Rico dejó de contratar refuerzos jugando su torneo con peloteros nativos.  Durante ese periodo, 1942 al 1945, Gibson continuó jugando en las Ligas Negras.
En 1943, fue diagnosticado con un tumor en el cerebro.  Su personalidad cambió drásticamente convirtiéndose en una persona sumamente irritable.  Los dolores de cabeza eran agudos y seguidos.  Gibson no quería operarse por temor a quedar vegetal y no poder jugar más béisbol.
Pedrín Zorrilla lo trajo nuevamente a Puerto Rico para el torneo de 1945-46 pero no era el mismo, bateando un anímico .190.  Mientras estuvo en Puerto Rico, Zorrilla se preocupó mucho por él, recluyéndolo en el hospital para que se restableciera.  Gibson nunca olvidó ese gesto de Pedrín.
En diciembre de 1946, Pedrín recibió una postal navideña donde Gibson escribió un mensaje corto pero de mucho significado: "Siempre mi hermano".  Un mes después, 20 de enero de 1947, falleció en Pittsburgh, y fue enterrado en una tumba sin identificar.
Pero la historia no termina ahí.  En 1975, Pedrín con su hijo Enrique y el otrora jugador de las Ligas Negras, Ted Page, fueron al cementerio de Allegheny, en Pittsburgh.  Allí le informaron el número de la fosa y en qué área podría estar Gibson.  Al llegar al lugar, estaba repleto de hojas por doquier.  Pedrín comenzó a removerlas con sus manos hasta que encontró la tumba con el número que le habían dado.  Posteriormente hizo las gestiones con Monte Irvin, quien trabajaba para ese entonces con el Comisionado del Béisbol, Bowie Kuhn, para que le pusieran una lápida que hoy día identifican los restos del inmortal del Béisbol.
Gibson fue exaltado al Salón de la Fama del Béisbol en 1972.  Dicen los historiadores que conectó más de 800 jonrones.  ¡Cuántas veces hemos oído y leído que Gibson era el "Babe Ruth negro"! pero podemos decir también que Ruth era el "Joshua Gibson blanco".

martes, 22 de noviembre de 2011

Iván y Dereck Rodríguez hacen historia

Iván y Dereck Rodríguez se convirtieron en la primera combinación de padre e hijo en jugar para un mismo equipo en la Liga de Béisbol Profesional de Puerto Rico.
Pertenecientes a los Criollos de Caguas y con el Estadio Yldefonso Solá Morales de escenario, el momento histórico ocurrió el pasado 6 de noviembre frente a los Leones de Ponce.
Iván comenzó el partido en la receptoría y en la parte baja de la octava entrada, Dereck bateó de emergente por Jorge Padilla, realizándose el histórico hecho.
Sin embargo, no es la primera vez que una combinación de padre e hijo coincide en una temporada en Puerto Rico.
En el torneo 1953-54, Ceferino "Cefo" Conde y su hijo Ramón Luis "Wito" vieron acción, pero en equipos distintos: Cefo con Caguas y Wito con Ponce.
Cefo comenzó su carrera profesional en el 1938-39 con los Brujos de Guayama.  Rápidamente se convirtió en uno de los principales serpentineros de Puerto Rico.  En 1941-42 pasó a los Indios de Mayagüez donde jugó la mayoría de su carrera.  Luego vio acción con San Juan y Caguas.
Con este último equipo, hizo un "comeback" en 1953-54 que propició que coincidiera con su hijo.  Por su parte, Ramón Luis firmó con los Leones en 1952-53 y perfilaba como lo que fue, un gran jugador.
En la temporada 1953-54, específicamente el 16 de diciembre de 1953, Ponce visitaba a Caguas.  Brooks Lawrence comenzó lanzando por los Criollos mientras José "Pantalones" Santiago hizo lo propio por Ponce. 
El partido estaba empatado a dos carreras a la altura de la novena entrada. 
En la parte alta de la décima entrada, con Roberto Vargas en la loma (había relevado a Lawrence en la séptima entrada), Stan Palys abrió con doble y adelantó a tercera con toque de Wito Conde, quien llegó quieto a primera.  Elías Frías, de emergente por José Antonio Burgos, puso toque suicida y anotó Palys.  Frías llegó "safe" a primera.  Con dos hombres en base traen a Cefo Conde quien embasa a Pedro Rodríguez.  Entonces Chuck Harmon conectó sencillo, impulsando a Wito Conde y a Rudy Hernández (entró a correr por Frias) para poner el marcador, 5 a 2.   Cefo terminó la entrada, pero el partido ya estaba definido.  El relevista Steve Ridzik cerró en cero la parte baja del décimo apuntándose los Leones la victoria. 
Para Wito Conde, quien actualmente funge como Gerente General de los Indios de Mayagüez, el haber coincidido con su padre en un partido fue sumamente especial: "Fue algo bien bonito lo que sucedió ese día.  Yo era bien apegado a mí papá, y que fuéramos la primera combinación de padre e hijo en una misma temporada, significa mucho para mí."
Queda establecido que Cefo y Wito son la primera pareja de padre e hijo en coincidir en una misma temporada, pero en distintos equipos; e Iván y Dereck la primera combinación de padre e hijo en jugar en un mismo equipo.